El entrenamiento de fuerza es un componente clave de la salud y el estado físico general para todos. Te dejamos las razones más importantes del porqué agregar peso a tu rutina:
Desarrollar huesos fuertes
Al forzar los huesos, el entrenamiento de fuerza puede aumentar la densidad ósea y reducir el riesgo de fracturas.
Controlar el peso
El entrenamiento de fuerza puede ayudarte a controlar o perder peso.
Quemar grasa
Entrenar con pesas te convierte en una máquina quemagrasa, porque se incrementa el número de mitocondrias musculares. Las mitocondrias son como fábricas donde se quema la grasa como fuente de energía, mientras más “fábricas” más grasa se quema, además que aceleras el metabolismo: medio kilo de músculo quema 50 calorías en reposo.
Balance hormonal
El entrenamiento con pesas mejora el balance hormonal y funcionamiento del sistema reproductivo. Además fomenta un aumento en la testosterona y hormona de crecimiento (hormonas que ayudan a aumentar masa muscular y perder grasa). Entrenar regula las hormonas relacionadas con el hambre y el uso de energía. También ayuda a regular el estrógeno y a balancear las hormonas del estrés, como el cortisol.
Mejora la sensibilidad a la insulina
El entrenamiento de fuerza tiene un efecto increíble sobre el funcionamiento de la insulina y niveles de glucosa (azúcar) en la sangre. Al aumentar la masa muscular se incrementa la receptividad de los músculos a la insulina y su demanda de glucosa. Mejora tu sensibilidad a la insulina, básicamente te vuelves más eficiente alejando la glucosa (azúcar) del tejido adiposo (para que no se acumule como grasa) y direccionando hacia los músculos para que se reserve como glucógeno = energía. Mejoras la composición corporal: menos grasa corporal y más músculo.
Mejorar tu calidad de vida
El entrenamiento de fuerza puede mejorar tu calidad de vida y tu capacidad para realizar actividades cotidianas. El entrenamiento de fuerza también puede proteger tus articulaciones de las lesiones. El desarrollo muscular también puede contribuir a mejorar el equilibrio.
Controla las enfermedades crónicas
El entrenamiento de fuerza puede reducir los signos y síntomas de muchas enfermedades crónicas, como la artritis, el dolor de espalda, la obesidad, las enfermedades cardíacas, la depresión y la diabetes.
